Cuando decides pedir reseñas en el mostrador, la pregunta práctica es con qué: un código QR impreso o una placa con chip NFC. Los dos llevan al cliente al mismo sitio —la pantalla de escribir la reseña en tu ficha de Google— usando el mismo enlace directo. Cambia la fricción para llegar.
Cómo lo vive el cliente
Con QR
- Saca el móvil y abre la cámara (o una app de QR).
- Encuadra el código y espera a que lo reconozca.
- Toca la notificación que aparece.
- Se abre el navegador con tu ficha de Google.
Con NFC
- Acerca el móvil a la placa.
- Toca la notificación.
- Se abre tu ficha de Google.
Un paso menos y, sobre todo, sin “apuntar y encuadrar”. Parece poco, pero cada paso pierde gente, y el gesto de acercar el teléfono lo puede hacer quien atiende, con el cliente, en un segundo: “acércame el móvil aquí”.
Conversión
No hay un número universal —depende del negocio, del momento y de cómo se presente—, pero el patrón es claro: menos fricción, más reseñas. El NFC gana porque elimina el paso de la cámara y porque se puede iniciar desde el lado del negocio. El QR sigue funcionando; simplemente convierte algo peor y depende de que el cliente lo haga solo.
El factor que más mueve la aguja no es NFC ni QR: es pedirlo en voz alta en el momento del cobro. Un QR que nadie menciona convierte casi cero; un NFC presentado bien convierte mucho. La tecnología ayuda, pero la frase manda.
Compatibilidad
- iPhone: lee NFC de fondo desde el iPhone XS (2018) en adelante, sin abrir nada. Modelos anteriores, no.
- Android: casi todos los de gama media y alta de los últimos años llevan NFC y lo traen activado. Algunos muy básicos, no.
- QR: lo lee cualquier móvil con cámara, sin excepción.
Por eso una buena placa NFC lleva también un QR impreso: el NFC para la mayoría, el QR de respaldo para el móvil que no lo tenga o para quien prefiera la cámara. No es uno u otro.
Coste y mantenimiento
- QR: generarlo es gratis. Imprimirlo, barato. Si cambias el enlace, tienes que reimprimir.
- NFC: la placa tiene un coste (el chip, el soporte). A cambio es más resistente, se ve como parte del local y no hay que “apuntar”. Si el enlace se graba una vez y no cambia, no hay mantenimiento.
Cuándo usar cada uno
- Mostrador, caja, recepción, mesa: placa NFC (con QR de respaldo). Es donde el gesto rápido y presentado por el negocio rinde más.
- Ticket, factura, email, cartel a distancia: QR. Ahí no puedes poner NFC y el cliente ya está mirando una superficie impresa.
- Los dos a la vez es lo normal: NFC donde hay contacto, QR donde no.
La placa NFC de WackyTap combina las dos y añade analítica de escaneos, para ver cuántos clientes pasan de acercar el móvil a dejar la reseña.