Hostelería

Placa de reseñas de Google para restaurantes y bares

Tu cliente termina de comer, acerca el móvil a la placa y deja su reseña en Google en dos toques. Tú ves en tiempo real cuánta gente lo hace y en qué turno.

En hostelería las reseñas se piden en el peor momento o no se piden

Un restaurante vive de Google. Antes de reservar, la gente compara: mira la nota, lee las dos o tres últimas reseñas y decide. Si tienes un 4,2 y el de al lado un 4,7 con el triple de opiniones, pierdes mesas sin enterarte.

El problema no es que tus clientes estén descontentos: es que salen contentos y no dejan nada. El camarero no siempre tiene un hueco para pedir la reseña, y cuando lo tiene se le olvida, o lo hace de forma distinta en cada mesa. Los códigos QR impresos en un cartelito acaban ignorados entre el salero y la carta. Y mandar un mensaje después no sirve: cuando el cliente llega a casa, la comida ya es un recuerdo y la reseña no se escribe.

El momento es cuando pides la cuenta

La reseña se consigue en la ventana de dos minutos entre que el cliente decide que ha comido bien y que se levanta de la mesa. Está sentado, relajado, con el móvil en la mano y una opinión formada. Es el único momento en que dejar una reseña le cuesta cero esfuerzo.

La placa de WackyTap se coloca justo ahí: en la mesa, en el datáfono o junto a la caja. Cuando el camarero lleva la cuenta, señala la placa y dice “si te ha gustado, acércale el móvil”. El cliente apoya el teléfono, se le abre directamente la ficha de tu restaurante en Google —en la pantalla de escribir la reseña, no en el perfil— y escribe. Sin instalar nada, sin buscar tu local, sin registrarse.

No se condiciona la reseña a que sea buena ni se ofrece nada a cambio: eso lo prohíbe Google y puede costarte el perfil entero. La placa solo quita la fricción en el momento en que el cliente ya quiere dejarla.

Dónde colocar la placa según cómo trabajes

No hay una respuesta única; depende del servicio:

La placa es de pago único: la colocas una vez y es tuya. Si cambias la carta, la decoración o el datáfono, la placa sigue funcionando: apunta siempre a tu ficha de Google, no hay nada que reconfigurar.

Lo que te dicen las estadísticas del panel

Aquí es donde la placa deja de ser un adhesivo y pasa a ser una herramienta. En tu panel ves, en tiempo real:

No ves el contenido de las reseñas —eso está en tu perfil de Google— sino el embudo: cuánta gente pasa de comer a dejar la opinión. Sin ese dato estás pidiendo reseñas a ciegas.

La placa no compite con el QR de la carta digital

Si ya usas una carta digital con QR, la placa no la sustituye ni estorba. Son dos cosas distintas: el QR de la carta lo escanea el cliente al sentarse, para pedir; la placa la usa al terminar, para reseñar. Meter “déjanos una reseña” dentro de la carta digital casi nunca funciona, porque cuando el cliente mira la carta todavía no ha comido.

La placa también lleva un código QR impreso de respaldo, para los pocos móviles sin NFC o para quien prefiera la cámara. Pero el gesto de acercar el teléfono es más rápido y el camarero puede hacerlo con el cliente en un segundo.

Cómo se pone en marcha

  1. Nos dices cuántas placas necesitas según si van en mesa o en caja. Te las mandamos ya enlazadas a la ficha de Google de tu restaurante.
  2. Las colocas y avisas al equipo de sala de cuándo señalarlas: al llevar la cuenta o al cobrar.
  3. Entras en el panel a ver los escaneos. La placa es tuya para siempre; el panel es una suscripción sin permanencia que puedes pausar cuando quieras (la placa sigue llevando a tu ficha aunque no pagues el panel).

¿Tienes otro tipo de negocio? Mira todos los sectores. Y si quieres la estrategia completa, lee cómo conseguir más reseñas en Google.

Precios: la placa y el plan

La placa es un pago único. El panel con las estadísticas, una suscripción sin permanencia.

La placa NFCPago único. La colocas una vez y es tuya para siempre.
20 €pago único
La quiero

Planes de monitorización

Mensual

8,00 €

al mes

Lo quiero

Trimestral

20,00 €

6,67 € al mes

Lo quiero

Preguntas frecuentes

Dudas habituales de este sector.

¿Funciona en un restaurante con mucho movimiento de mesas?
Sí. En sitios de alta rotación lo habitual es poner una sola placa en el datáfono o junto a la caja: el pago es el momento en que contactas con todos los clientes. En restaurantes de mantel con sobremesa larga suele compensar una placa por mesa.
¿Cuándo debe pedir la reseña el camarero?
Al llevar la cuenta o al cobrar, con el cliente todavía sentado y satisfecho. Es el momento con más probabilidad de reseña y de que sea positiva. Basta con señalar la placa y decir “si te ha gustado, acércale el móvil”.
¿Esto cumple las políticas de Google para hostelería?
Sí. La placa lleva siempre a la ficha real de tu restaurante en Google, sin filtrar por puntuación y sin ofrecer nada a cambio (un descanso, un chupito, un descuento). Eso último es justo lo que Google penaliza. El cliente escribe su reseña libremente.
¿Sirve para una cadena o varios locales?
Sí. Cada local tiene su placa enlazada a su propia ficha de Google, y en el panel ves los escaneos de cada uno por separado para comparar.
¿Y si me dejan una reseña negativa?
La placa no filtra reseñas por su nota, porque eso va contra las políticas de Google. Lo que hace es pedir la opinión en el momento en que el cliente está contento —al terminar de comer—, cuando lo más habitual es que sea positiva.
¿Qué pasa si dejo de pagar la suscripción del panel?
La placa sigue funcionando y llevando a tu ficha de Google. Lo único que pierdes es el acceso al panel con las estadísticas de escaneos. La placa es de pago único y es tuya.

¿Ponemos una placa en tu local?

Te decimos cuántas necesitas según tu servicio y te las mandamos enlazadas a tu ficha de Google.